Una identidad visual no empieza con un logo, empieza con preguntas. Antes de abrir Illustrator me siento a entender qué hay detrás de una marca, y siempre sigo más o menos el mismo camino.
1. Escuchar antes de dibujar
Empiezo con una conversación: quién eres, a quién te diriges, qué quieres que sienta la gente cuando te vea y qué te diferencia. Las respuestas casi siempre revelan la esencia que después convertimos en imagen.
2. Referencias y moodboard
Reúno referencias de color, tipografía, fotografía y textura, y las comparto pronto. Un moodboard evita malentendidos: es más fácil decir «esto sí, esto no» sobre imágenes que sobre adjetivos.
3. Concepto y primeras propuestas
Traduzco la esencia en una idea sencilla y exploro varias direcciones de logo. Casi siempre la mejor es la que se entiende sin necesidad de explicarla.
4. Un sistema, no solo un logo
Defino paleta, tipografías, uso de imagen y reglas de aplicación para que la marca funcione igual en una web, en un cartel o en una publicación de redes sociales.
5. Entrega y guía de uso
Termino con una pequeña guía y los archivos bien organizados, para que la marca se pueda usar sin mí. Para mí esa es la señal de un buen trabajo.
Es el camino que seguí al construir la identidad de Geo Boulder y el que sigo con cada proyecto nuevo: con calma, con preguntas y con mucho cariño.
