Durante un tiempo gestioné el contenido para redes sociales de hasta 25 cuentas de clientes a la vez en una consultora de marketing. Parece un caos, y lo es si no tienes un sistema. Esto es lo que aprendí.
Contenido para redes sociales: un sistema por cliente
Cada cuenta tenía su propia guía: colores, tipografías, tono de voz y tipos de publicación. Con plantillas bien pensadas, el diseño dejaba de empezar desde cero cada vez.
Calendario antes que creatividad
Planificar el mes entero de cada cliente evita las prisas. Uso Trello para organizar el calendario de cada cuenta por semanas. Con el calendario claro, la creatividad tiene un sitio donde caer en lugar de improvisarse el mismo día.
Trabajar por bloques
Agrupar tareas parecidas (diseñar todas las plantillas, luego redactar, luego programar) ahorra muchísimo cambio de contexto. Cambiar de marca cada diez minutos agota; hacerlo por fases, no.
Cada marca tiene su voz
Lo más difícil era no mezclarlas. Releer la guía de cada cliente antes de empezar me ayudaba a ponerme en su piel.
Revisión y aprobación
Acordar desde el principio cómo y cuándo se revisa el contenido evita cambios de última hora y mantiene tranquila la relación con el cliente.
Recuerdo un mes en que coincidieron tres lanzamientos de clientes distintos; gracias a las plantillas y al calendario, todo salió a tiempo y sin ir a última hora. Me quedé con una idea: un buen sistema no limita la creatividad, la libera — lo mismo que aplico en mis proyectos de diseño.
